La Calle del Soldado


La Calle del Soldado

Una de las cosas que más nos gustan es que sepáis curiosidades y leyendas de esta maravillosa ciudad, como es Madrid, por lo que esta vez os contaremos una leyenda basada en el amor, el rechazo y la venganza, digna de cualquier culebrón.

Uniendo las calles de Las Infantas y Augusto Figueroa en nuestro amado barrio de Chueca, se encuentra la Calle de Barbieri en honor al compositor madrileño, pero ¿sabías que anteriormente, esta calle era conocida como “La Calle del Soldado” debido a un trágico y sangriento suceso?

Hay que retroceder hasta el s. XVII para explicar el caso protagonizado por Almudena Goutili, una bella joven de unos quince años, de buena familia, con una clara aspiración en su vida: ordenarse monja.

Almudena era admirada en todo el barrio por su bondad y buenas maneras, vivía en esta calle, y acudía a diario al Oratorio del Caballero de Gracia a rezar y a hablar para ir conociendo a sus futuras compañeras de convento. Su vocación estaba clara, pero en su camino se tropezó un testarudo soldado, el cual cambiaría su vida para siempre.

Tan pronto el soldado supo de la existencia de Almudena, se quedó prendado de ella, y su obsesión no hizo más que ir en aumento. Hasta tal punto, que la esperaba en la puerta de su casa, la seguía en sus paseos, la abordaba de malas maneras, siempre recibiendo la misma negativa por parte de Almudena.

Aunque la joven siempre se mantenía firme en rehusar las proposiciones del soldado, la situación llegó a agobiarla tanto, habló con las monjas para pactar y adelantar su entrada en el convento. Pero el soldado, al tanto de lo que Almudena pretendía hacer, no tardó en planear una venganza para hacer escarmentar tanto a Almudena, por rechazarle, como al convento, el cual consideraba su enemigo por arrebatarle a su amor.

El día anterior del ingreso de Almudena en el convento, el soldado la siguió desde la puerta de su casa y aprovechó un momento en el que se encontraban solos en la calle para asesinar sin piedad a la chica. No suficiente con esto, le cortó la cabeza, y la metió en un saco. Acto seguido, se dirigió hasta el Oratorio del Caballero de Gracia y le entregó a la madre superiora el saco mientras pronunciaba “Madre, aquí tiene a Almudena”. Cumpliendo con sus deseos, la joven Almudena fue enterrada con el hábito que estuvo a punto de tomar.

El soldado fue apresado, y días después de estar en el calabozo, fue ahorcado en la Plaza Mayor. Además, le cortaron la mano y la clavaron en un palo, dejándola en la puerta de la casa de Almudena. Calle que, a partir de entonces, todos conocerían como La Calle del Soldado.

Esta calle se conocería con ese nombre, hasta en 1894 se cambió el nombre como se conoce actualmente “Calle de Barbieri”, intentado tapar el angustioso crimen que tuvo que sufrir Almudena Goutili.

Hay 1 comentario

Add yours